jueves, 15 de febrero de 2018

Se reeditan las grabaciones completas de El Señor de los Anillos.

...Y lo que más me gusta de esta noticia es que va a hacer la puñeta a los cientos de especuladores que compraron hasta agotar estos packs en su día, en sus ediciones primigenias de hace más de una década, para revenderlos hoy a quienes de verdad aprecian su valor artístico por cantidades irracionales de dinero (200, 300, 600 euros) en páginas como EBay o Amazon. 

La edición en vinilo.

A finales de marzo volverá a editarse un lujoso pack con las grabaciones completas de la B.S.O. de La comunidad del anillo, obra de Howard Shore, después de su lanzamiento limitado en 2005. Es más que obvio que Las dos torres y El retorno del rey aparecerán poco después en el mismo formato, aunque esto no es todavía oficial. Era imposible que esta maravilla, obra máxima de la música de cine en lo que llevamos de siglo (y todo un "top five" en términos absolutos), permaneciese relegada para siempre a unas ediciones sencillas, muy recortadas y en un único CD, como única opción física disponible comercialmente. Cualquiera ha podido adquirir las Complete Recordings en mp3 legalmente o bajarlas a lo pirata con total facilidad durante estos años, pero los gourmets musicales no nos conformamos con eso.


Como de sibaritismo va la cosa, la compañía Rhino publicará tanto una edición en triple CD como otra en quíntuple vinilo coloreado, ambas en maravillosos estuches que, al menos a primera vista, parecen casi idénticos a los antiguos. Y por si alguien atacado de frikismo compulsivo piensa que necesita las ediciones primitivas a causa de algún nimio detalle sin importancia, queda el dato de que la edición en CD va acompañada por un cuarto disco con toda la música en blu-ray de audio, mientras que los estuches antiguos contenían un ya desfasado dvd. A juzgar por su precio en dólares en preventa, el nuevo producto costará alrededor de 65 euros en CD/BR y algo menos de 100 en vinilo.


Por cierto, si alguien sabe dónde enlazar con las audioguías oficiales de la B.S.O de la trilogía que hasta hace poco podían descargarse legalmente en http://www.lordoftherings-soundtrack.com (y que ya no parecen estar activas), que lo ponga en los comentarios. Le estaría agradecido, para poder compartirlas.

sábado, 10 de febrero de 2018

Wim Mertens - STRUGGLE FOR PLEASURE


1. Tourtour (2:30)
2. Struggle for Pleasure (3:53)
3. Salernes (2:59)
4. Close Cover (3:15)
5. Bresque (2:33)
6. Gentlemen of Leisure (4:34)

Struggle for Pleasure ("Forcejeo por placer" o "Lucha por el placer", 1983) fue uno de los trabajos tempranos de Wim Mertens, el que más contribuyó a afianzar su fama en su primera época, cuando sus álbumes se publicaban con el nombre de su banda Soft Verdict. En realidad, tanto Struggle for Pleasure como el anterior Vergessen (1982) son en realidad mini-álbumes o EPs, ya que su duración anda entre los veinte y los treinta minutos.

Portada original.

¿Por qué la singular fama de este trabajo? Porque contiene dos temas en concreto que son quintaesenciales, imprescindibles y muy representativos del estilo Mertens. Hablamos del propio Struggle for Pleasure y de Close Cover, que han aparecido en multitud de campañas publicitarias, documentales y reportajes de telediarios. Forman parte de cualquier recopilatorio de su autor que se precie, y dudo que el belga se baje a menudo de algún escenario sin haberlos interpretado.

Wim Mertens

Lo más interesante de estos trabajos es que se publicaron en una época en la que esta clase de música, y estamos hablando de música clásica minimalista, tenía una amplia aceptación popular gracias a que los medios generalistas la difundían con total normalidad. Los dos temas que mencionábamos, sin ir más lejos, tuvieron hasta videoclips para TV. No me parece posible que en la actualidad pueda haber un interés informativo ni lejanamente parecido al que había hacia la música instrumental, la new age o la electrónica de vanguardia durante los primeros años ochenta, cuando en cualquier canal (y hablo de España) te encontrabas tranquilamente con una actuación o un reportaje sobre Mertens, la Penguin Cafe Orchestra o Andreas Vollenweider, por no hablar de Jarre u Oldfield.

Struggle for Pleasure, el videoclip.

Close Cover, el videoclip.

Pero para no andarnos por las ramas diremos que Struggle for Pleasure, por su gran trascendencia, ha sido reeditado y reutilizado discográficamente en varias ocasiones. Por ejemplo, puede encontrarse (y me refiero al disco, no sólo al tema homónimo) en Usura Early Works 1981-1982 (1989), en el que se fusiona con el anterior Vergessen; o en una edición "extendida" en doble CD con material completamente nuevo de 2012. Varios de sus temas fueron incluidos también en la banda sonora de la película El vientre del arquitecto (1987), quizá por el gusto que su director Peter Greenaway le había cogido a aquella clase de música tras sus muchas colaboraciones con Michael Nyman.

Portadas de Usura Early Works y The Belly of an Architect.

Sobre la música en sí, sigo diciendo lo mismo que en otras entradas sobre Wim Mertens: que su prestigio no extraña a nadie si consideramos que sabe dotar de calidez y cercanía al subgénero minimalista, que es capaz de dotar de una belleza muy accesible incluso a temas que son genuinamente experimentales, y que la experiencia como crítico musical muy pocas veces se transforma en un saber hacer tan perfecto cuando el erudito decide cruzar al otro lado y pasar a la acción. Pese a la corta duración del trabajo, Mertens le aporta cohesión interna gracias al desarrollo en paralelo del inicial Tortour y el posterior Bresque, y de manera más sutil entre Salernes y Gentlemen of Leisure. El mini LP llevaba el subtítulo de "Pequeña música de cámara", y en realidad estaríamos hablando quizá de una suite con sentido completo.

Para consultar los créditos del álbum aconsejo visitar su apartado en la web oficial del músico pinchando aquí. Y aprovecho para pedir que en Google se lo piensen un poco antes de poner la -a mi juicio- despectiva etiqueta de "música ligera" a trabajos bien serios como este. Empieza a dar un poco de vergüenza.

Struggle for Pleasure, en vivo.

jueves, 1 de febrero de 2018

¡Nuevo récord de visitas!

2018 comienza para el blog con su récord absoluto de visitas hasta el momento, casi 30.000. Aunque ya he colgado antes un par de entradas sobre datos de este tipo (un par en casi diez años de andadura), no soy amigo del autobombo, pero esta vez he querido hacerlo para destacar que en este período han tenido un especial peso nuestras reseñas de los últimos trabajos de dos artistas españoles, David Roa y Jesús Valenzuela alias TSODE, que lo han petado. Ni siquiera se han quedado cerca entradas de fechas parecidas como las dedicadas a los nuevos lanzamientos de Blade RunnerStar Wars. Tiene su mérito. 

Y aprovecho también para saludar cariñosamente a nuestros lectores franceses, que en enero han superado incluso a los españoles. Mercí beaucoup !

martes, 30 de enero de 2018

Yes - CLOSE TO THE EDGE


1. Close to the Edge (18:41)
(The Solid Time of Change, Total Mass Retain, 
I Get Up I Get Down, Seasons of Man)
2. And You and I (10:08)
(Cord of Life, Eclipse, The Preacher the Teacher, Apocalypse)
3. Siberian Khatru (8:55)

De entre todos los grandes grupos del rock progresivo, y con la excepción de ELP, confieso que con Yes es con el que menos consigo conectar. Debe ser algo personal, porque en realidad no puedo exponer qué tienen otros que no tengan ellos, o viceversa. Soy incapaz de poner pegas a su mérito artístico como banda emblemática de la edad dorada del género, pero siento que de algún modo su sonido ha envejecido más que el de otras formaciones clásicas de entonces. Creo que tiene algo que ver con el hecho de que nunca renunciaron a la rebeldía improvisativa y divagadora del rock de finales de los sesenta, y esto los hace menos "sinfónicos", menos "estructurados" compositivamente de lo que me suele gustar. Será que soy un poco cabeza cuadrada.

Contraportada

Y no es que Close to the Edge (1972) renuncie al barroquismo instrumental, las melodías felizmente deslavazadas y los instrumentos desbocados de otros álbumes de Yes, pero aquí el aglutinante, el cemento entre los ladrillos, es de una rara belleza que causa fascinación. Su anterior trabajo Fragile (1971) es también un clásico, sobre todo por el potente, novedoso sonido de temazos como Roundabout, pero es en Close to the Edge donde Yes realiza su más redonda aportación al sonido fantasioso y libérrimo del prog. Al parecer, el álbum estaría vagamente inspirado en Siddhartha (1922), la novela de Hermann Hesse.

Diseño interior del álbum, obra de Roger Dean.

Participa en el álbum la que podría ser la alineación más mítica de Yes, con la peculiar voz principal de Jon Anderson, el virtuosismo de Chris Squire (bajo), Steve Howe (guitarra) y Bill Bruford (batería), y con la determinante aportación cósmica de Rick Wakeman a los teclados. En el siguiente trabajo de estudio del grupo ya no estaría Bruford, que sería sustituido por Alan White, aunque sí participó en el célebre Yessongs (1993), álbum doble grabado en vivo y correspondiente a la gira promocional del álbum que nos ocupa. Parece que Bruford sintió que en Close to the Edge lo había dado todo y necesitaba pasar página.

Close to the Edge, en vivo (1975).

El tema homónimo al álbum es emblemático, sobre todo porque en obras posteriores (con la cercana excepción del mastodonte Tales from Topographic Oceans de 1974) repetirían la idea de una cara A con una única pieza larga y una cara B con otros temas diversos. "Cerca del borde" es además una gozada gracias a su alternancia de tramos lentos y rapidísimos, sus pinceladas a coro, y por supuesto por sus arreglos etéreos de sintetizador.

And You and I

En absoluto desmerecen los otros dos temas, también bastante extensos. And You and I destaca por su elegancia generalizada cercana al folk, muy armoniosa pese a no ser un tema lineal, y por su delicado primer tramo instrumental; y Siberian Khatru, más rockera, posee un riff poderoso de base y alguna que otra exhibición de la habilidad de Wakeman que recuerda a lo que a veces hacía en sus trabajos en solitario. Se sabe que para lograr esta alquimia el grupo se las vio y se las deseó en el estudio, entre ideas geniales olvidadas de un día para otro, choques de individualidades e indisciplinas varias. Pero salió bien, ¿no?

Siberian Khatru

La portada incluyó por primera vez el famoso logo de la banda diseñado por Roger Dean, todo un icono visual de su tiempo. Y esto es definitorio, porque el diseño físico de los LPs de Yes parece ir unido a la música grabada de un modo muy especial, creándose una relación simbiótica entre ambos. Algunas fundas de sus vinilos están concebidas para ser observadas mientras escuchamos los discos, para que nos perdamos entre sus islas flotantes, sus bosques exuberantes y sus geologías imposibles. Una gozada que trasciende lo puramente musical y que aporta un "extra" en total desuso en estos tiempos de lo digital.

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